Los Miserables - Parte 3
Los Miserables - Parte 3 - ¿Es, pues, en el cuarto del extremo del corredor?
- Precisamente -dijo Marius, y añadió-: ¿Por ventura conocéis la casa?
El inspector permaneció un momento silencioso; luego contestó, calentándose el tacón de la bota en la puertecilla de la estufa:
- Así parece.
Y continuó entre dientes, hablando, más que a Marius, a su corbata.
- Por ahí debe de andar el Patrón-Minette.
Esta palabra llamó la atención de Marius.
- ¡El Patrón-Minette! -dijo-; en efecto, he oído pronunciar esta palabra.
Y refirió al inspector el diálogo que tenían el hombre cabelludo y el hombre barbudo en la nieve, detrás de la tapia.
- El peludo debe ser Brujon y el barbudo Demiliard, llamado Deux-Milliards.
El inspector volvió a guardar silencio; luego dijo:
- Número 50-52; conozco ese caserón. Imposible que nos ocultemos en el interior sin que los artistas lo noten, y entonces saldrían del paso con dejar ese vaudeville para otro día. Nada, nada. Quiero oírlos cantar y hacerlos bailar.