Los Miserables - Parte 3
Los Miserables - Parte 3 - El que pasaba lista era Blondeau. Ya lo conocéis; con su nariz puntiaguda husmea con deleite a los ausentes. Repitió tres veces un nombre, Marius Pontmercy. Nadie respondió. Lleno de esperanzas, tomó su pluma. Caballero, yo tengo buenos sentimientos. Me dije: "Van a borrar a un buen muchacho, a un honorable perezoso, que falta a clase, que vagabundea, que corre detrás de las mujeres, que puede estar en este instante con mi amante. Salvémoslo. ¡Muera Blondeau! ¡Pérfido Blondeau, no tendrás tu víctima, yo te la arrebataré", y grité: ¡Presente! Y esto hizo que no os borraran…
- ¡Caballero! -dijo Marius.
- Y que el borrado haya sido yo -añadió Laigle.
- No os comprendo -dijo Marius.
- Nada más sencillo. Yo estaba cerca de la cátedra para responder, y cerca de la puerta para marcharme. El profesor me miraba con cierta fijeza. De repente Blondeau salta a la letra L. La L es mi letra, porque me llamo Laigle.
- ¡L'Aigle! ¡Qué hermoso nombre!
- Caballero, Blondeau llegó a este hermoso nombre, y gritó "¡Laigle!" Yo respondí "¡Presente!" Entonces Blondeau me miró con la dulzura del tigre, se sonrió, me dijo: "Si sois Pontmercy, no sois Laigle". Dicho esto, me borró.
Marius exclamó: