Los Miserables - Parte 4

Los Miserables - Parte 4

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Y se recostó contra un árbol que había allí, de pie, con los dos brazos por encima de la cabeza, con la frente en la corteza sin sentir ni la aspereza que le arañaba la frente, ni la fiebre que le golpeaba las sienes, inmóvil y próximo a caer al suelo, como un monumento a la desesperación. Así permaneció largo rato.

Cosette sollozaba. Marius cayó de rodillas a sus pies.

- No llores, por favor -le dijo.

- ¡Qué he de hacer, si voy a marcharme y tú no puedes venir!

- ¿Me amas?

Cosette le contestó sollozando esta frase del paraíso que nunca es tan seductora como a través de las lágrimas:

- Te adoro.

- Cosette, nunca he dado mi palabra de honor a nadie, porque mi palabra de honor me causa miedo; sé que al darla mi padre está a mi lado. Pues bien, te doy mi palabra de honor más sagrada, de que si te vas, yo moriré.

Había en el acento con que pronunció estas palabras una melancolía tan solemne y tan tranquila, que Cosette tembló.

- Ahora, escucha -continuó Marius-, no me esperes mañana.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker