Los Miserables - Parte 4
Los Miserables - Parte 4 Gavroche iba y venía, subía, bajaba, metía ruido, brillaba, era un torbellino. Se le veía sin cesar; se le oía continuamente; llenaba todo el espacio. La enorme barricada sentía su acción. Molestaba a los transeúntes, excitaba a los perezosos, reanimaba a los fatigados, impacientaba a los pensativos, alegraba a unos, esperanzaba o encolerizaba a otros, y ponía a todos en movimiento.