Los Miserables - Parte 4
Los Miserables - Parte 4 - ¿Y por qué no en seguida?
- Economizamos la pólvora.
- Entonces matadme de una puñalada.
- Espía -le dijo Enjolras-, nosotros somos jueces y no asesinos.
Después llamó a Gavroche.
- ¡Tú, vete a tu misión! ¡Haz lo que te he dicho!
- Voy -dijo Gavroche.
Y deteniéndose en el momento de partir, añadió:
- A propósito ¿me daréis su fusil? Os dejo el músico y me llevo el clarinete. El pilluelo hizo el saludo militar y saltó alegremente por una grieta de la barricada.