Los Miserables - Parte 4
Los Miserables - Parte 4 Pasaron así algunos instantes; después se oyó claramente el ruido de numerosos pasos acompasados. Sin embargo, no se veía nada. De repente desde la sombra una voz gritó:
- ¿Quién vive?
Enjolras respondió con acento vibrante y altanero:
- ¡Revolución Francesa!
- ¡Fuego! -repuso una voz.
Estalló una terrible detonación. La bandera roja cayó al suelo. La descarga había sido tan violenta y tan densa, que había cortado el asta. Las balas que habían rebotado en las fachadas de las casas penetraron en la barricada e hirieron a muchos hombres.
El ataque fue violento; era evidente que debían luchar contra todo un regimiento.
- Compañeros -gritó Courfeyrac-, no gastemos pólvora en balde. Esperemos a que entren en la calle para contestarles.
- Antes que nada -dijo Enjolras-, icemos de nuevo la bandera.
Precisamente había caído a sus pies, y la levantó.
Se oía afuera el ruido de la tropa cargando las armas.
Enjolras añadió: