Los Miserables - Parte 4
Los Miserables - Parte 4 - ¿Qué hacéis aquí?
- ¡Me muero! -dijo ella.
- ¡Estáis herida! Esperad; voy a llevaros a la sala. Allí os curarán. ¿Es grave? ¿Cómo he de cogeros para no haceros daño? ¿Padecéis mucho? ¡Dios mío! ¿Pero qué habéis venido a hacer aquí?
Y trató de pasar el brazo por debajo del cuerpo de Eponina pare levantarla, y tocó su mano. Ella dio un débil grito.
- ¿Os he hecho daño? -preguntó Marius.
- Un poco.
- Pero sólo os he tocado la mano.
Eponina acercó la mano a los ojos de Marius, y le mostró en ella un agujero negro.
- ¿Qué tenéis en la mano? -le preguntó.
- La tengo atravesada por una bala.
- ¿Cómo?
- ¿No visteis un fusil que os apuntaba?
- Sí, y una mano que lo tapó.
- Era la mía.
Marius se estremeció.
- ¡Qué locura! ¡Pobre niña! Pero si es eso, no es nada; os voy a llevar a una cama y os curarán; no se muere nadie por tener una mano atravesada.
Ella murmuró: