Los Miserables - Parte 4
Los Miserables - Parte 4 Eponina se levantó y escuchó; después dijo a Marius:
- ¡Es mi hermano! Mejor que no me vea, porque me regañarÃa.
- ¿Vuestro hermano? -preguntó Marius, que estaba pensando con amargura en la obligación que su padre le habÃa dejado respecto de los Thenardier-. ¿Quién es vuestro hermano?
- Ese muchacho. El que canta.
Marius hizo un movimiento como para ponerse de pie.
- ¡Oh! ¡No os vayáis! -dijo Eponina-. Ya no duraré mucho más.
Estaba casi sentada; pero su voz era muy débil y cortada por el estertor. Acercó todo lo que podÃa su rostro al de Marius y dijo con extraña expresión:
- Escuchad, no quiero engañaros. Tengo en el bolsillo una carta para vos desde ayer. Me encargaron que la echara al correo, y la guardé porque no querÃa que la recibierais. ¡Pero tal vez me odiarÃais cuando nos veamos dentro de poco! Porque los muertos se vuelven a encontrar, ¿no es verdad? Tomad la carta.
Cogió convulsivamente la mano de Marius con su mano herida y la puso en el bolsillo de la blusa. Marius tocó un papel.
- Cogedlo -dijo ella.