Los Miserables - Parte 4
Los Miserables - Parte 4 - Pues bien -dijo Jean Valjean-, guarda ese dinero para tu madre.
Gavroche se sintió conmovido. Además había notado que el hombre que le hablaba no tenía sombrero, y esto le inspiraba confianza.
- ¿De verdad no es esto para que no rompa los faroles?
- Rompe todo lo que quieras.
- Sois todo un hombre -dijo Gavroche.
Y se guardó el napoleón en el bolsillo.
Como aumentara poco a poco su confianza, preguntó:
- ¿Vivís en esta calle?
- Sí. ¿Por qué?
- ¿Podríais decirme cuál es el número 7?
- ¿Para qué quieres saber el número 7?
El muchacho se detuvo, temió haber dicho demasiado y se metió los dedos entre los cabellos, limitándose a contestar:
- Para saberlo.
Una repentina idea atravesó la mente de Jean Valjean; la angustia tiene momentos de lucidez. Dirigiéndose al pilluelo le preguntó:
- ¿Eres tú el que trae una carta que estoy esperando?
- ¿Vos? -dijo Gavroche-. No sois mujer.