Los Miserables - Parte 4
Los Miserables - Parte 4 - ¡Os encontré! -dijo por fin-. Tenía razón el señor Mabeuf. ¡Si supieseis cuánto os he buscado! ¿Sabéis que he estado en la cárcel quince días? Me soltaron por no haber nada contra mí, y porque además no tenía edad de discernimiento. ¡Oh, cómo os he buscado desde hace seis semanas! ¿Ya no vivís allá?
- No -dijo Marius.
- ¡Oh! Ya comprendo. A causa de aquello. ¿Dónde vivís ahora?
Marius no respondió.
- Parece que no os alegráis de verme. Y, sin embargo, si quisiera os obligaría a estar contento.
- ¿Contento -preguntó Marius-, qué queréis decir?
- ¡Ah! ¡Antes me llamabais de tú!
- Pues bien; ¿qué quieres decir?
Eponina se mordió el labio, parecía dudar como si fuera presa de una lucha interior; por fin, pareció decidirse.
- Bueno, peor para mí, qué vamos a hacer. Estáis triste y quiero que estéis contento. ¡Pobre señor Marius! Ya sabéis, me habéis prometido que me daríais todo lo que yo quisiera…
- ¡Sí, pero habla de una vez!
Ella miró a Marius fijamente a los ojos y le dijo:
- ¡Tengo la dirección!