Los Miserables - Parte 4
Los Miserables - Parte 4 Al dÃa siguiente, 3 de junio de 1832, Marius, al caer la noche, se dirigÃa a su cita cuando vio entre los árboles a Eponina que venÃa hacia él. Dos dÃas seguidos de encuentro era demasiado. Se volvió rápidamente, cambió de camino y se fue por la calle Monsieur.
Eponina lo siguió hasta la calle Plumet, lo que no habÃa hecho nunca hasta entonces, pues se contentaba con verlo pasar. Lo siguió, pues, sin que él se diera cuenta, lo vio separar el barrote de la verja y entrar en el jardÃn.
- ¡Entra en la casa! -exclamó.
Se acercó a la verja, empujó los hierros uno tras otro y encontró fácilmente el que Marius habÃa separado.
- ¡Esto sà que no! -murmuró con voz lúgubre.
Se sentó al lado del barrote como si lo estuviera cuidando. Asà permaneció más de una hora, sin moverse y casi sin respirar, entregada a sus ideas.
Hacia las diez de la noche, vio entrar en la calle a seis hombres que iban separados y a corta distancia unos de otros. El primero que llegó a la verja del jardÃn se detuvo y esperó a los demás; un segundo después estaban todos reunidos. Hablaron en voz baja.
- Aquà es -dijo uno.