Los Miserables - Parte 5
Los Miserables - Parte 5 Los enamorados se veían diariamente, pues Cosette iba a casa de Marius con su padre. Pontmercy y el señor Fauchelevent no se hablaban. Parecía algo convenido.
Al discutir sobre política, aunque vagamente y sin determinar nada, en el tema del mejoramiento general de la suerte de todos llegaban a decirse algo más que sí y no.
Una vez, con motivo de la enseñanza, que Marius quería que fuese gratuita y obligatoria, prodigada a todos como el aire y el sol, en una palabra, respirable al pueblo entero, fueron de la misma opinión, y casi entraron en conversación. Marius notó entonces que el señor Fauchelevent hablaba bien, y hasta con cierta elevación de lenguaje. Le faltaba, sin embargo, un no se sabe qué. El señor Fauchelevent tenía algo de menos que el hombre de mundo, y algo de más.
Marius, interiormente y en el fondo de su pensamiento, se hacía todo género de preguntas mudas. Se preguntaba si estaba bien seguro de haber visto al señor Fauchelevent en la barricada, y hasta si existió el motín.
