Los Miserables - Parte 5
Los Miserables - Parte 5 Cuando un hombre vestido por el Estado persigue a otro hombre andrajoso, es con el objeto de convertirlo en hombre vestido también por el Estado. Si el de atrás permitía al otro ir adelante y no se apoderaba de él aún era, según las apariencias, con la esperanza de verlo dirigirse a alguna cita importante con algún grupo que fuese buena presa. El hombre del uniforme, divisando un coche de alquiler que iba vacío, indicó algo al cochero. Este comprendió y conociendo evidentemente con quién se las había, cambió de dirección, y se puso a seguir desde lo alto del muelle a aquellos dos hombres. De esto no se impuso el personaje de mala traza que caminaba delante.
Era de suponer que el hombre andrajoso subiría por la rampa a fin de intentar evadirse en los Campos Elíseos. Pero con gran sorpresa del que le seguía, no tomó por la rampa sino que continuó avanzando por la orilla, junto al muelle. Evidentemente su posición se iba poniendo muy crítica. ¿Qué haría, a menos que se arrojara al Sena?