Los Miserables - Parte 5
Los Miserables - Parte 5 Pensaba en Cosette.
En medio de tal postración, una mano se apoyó en su hombro y una voz que hablaba bajo, susurró:
- Compartamos.
¿Quién le hablaba en aquel lóbrego sitio? Nada se parece más al sueño que la desesperación, y Jean Valjean creyó estar soñando. No había oído pasos. ¿Era sueño o realidad? Levantó los ojos. Un hombre estaba delante de él.
Iba vestido de blusa y estaba descalzo. Llevaba los zapatos en la mano izquierda pues, sin duda, se los había quitado para llegar sin ser oído.
Jean Valjean no vaciló un momento. A pesar de cogerle tan de improviso, reconoció al hombre. Era Thenardier.
Recobró al instante toda su presencia de ánimo. La situación no podía empeorar, pues hay angustias que no tienen aumento posible y ni el mismo Thenardier añadiría oscuridad a aquella tenebrosa noche.
Thenardier guiñó los ojos tratando de reconocer al hombre que tenía delante de sí. No lo consiguió, porque Jean Valjean volvía la espalda a la luz y estaba, además, tan desfigurado, tan lleno de fango y de sangre, que ni aun en pleno día lo habría reconocido.