Los Miserables - Parte 1
Los Miserables - Parte 1 - Soy la señora Thenardier -dijo-. Somos los dueños de esta hosterÃa.
Era la señora Thenardier una mujer colorada y robusta; aún era joven, pues apenas contaba treinta años. Si aquella mujer en vez de estar sentada hubiese estado de pie, acaso su alta estatura y su aspecto de coloso de circo ambulante habrÃan asustado a cualquiera.
El destino se entromete hasta en que una persona esté parada o sentada.
La viajera refirió su historia un poco modificada. Contó que era obrera, que su marido habÃa muerto; que como le faltó trabajo en ParÃs, iba a buscarlo a su pueblo.
En eso la niña abrió los ojos, unos enormes ojos azules como los de su madre, descubrió a las otras dos que jugaban y sacó la lengua en señal de admiración.
La señora Thenardier llamó a sus hijas y dijo:
- Jugad las tres.
Se avinieron en seguida, y al cabo de un minuto las niñas de la Thenardier jugaban con la recién llegada a hacer agujeros en el suelo. Las dos mujeres continuaron conversando.
- ¿Cómo se llama vuestra niña?
- Cosette.