Nuestra Señora de París
Nuestra Señora de París Y si, en lo sucesivo, la arquitectura se recupera accidentalmente, ya no será ama. Estará sometida a la ley de la literatura, a la que antes imponía ella la suya. Las posiciones respectivas de las dos artes estarán invertidas. Ciertamente en la época arquitectónica los poemas, escasos, es verdad, se parecen a los monumentos. En la India, Vyasa es tupido, extraño, impenetrable como una pagoda. En el oriente egipcio, la poesía tiene, como los edificios, la grandeza y la tranquilidad de las líneas; en la Grecia antigua, la belleza, la serenidad, la calma; en la Europa cristiana, la majestad católica, la ingenuidad popular, la rica y exuberante vegetación de una época de renovación. La Biblia se parece a las pirámides, la Ilíada al Partenón, Homero a Fidias. Dante es, en el siglo XIII, la última iglesia románica; Shakespeare, en el XVI, la última catedral gótica.