Casa de Muñecas
Casa de Muñecas SEÑORA LINDE (Pone un poco de orden y prepara su abrigo.) ¡Vaya cambio! ¡SÃ, qué cambio! Otros por quienes trabajar… por los que vivir; un hogar al que llevar amor. Claro que lo haré… ¿Volverán pronto? (Escucha.) Ajá, aquà están. Me pondré el abrigo. (Se lo pone, asà como el sombrero.)
(Se oyen fuera las voces de HELMER y de NORA; el girar de una llave; HELMER entra en la sala llevando a NORA casi a la fuerza. Va disfrazada de italiana y se cubre con un gran chal negro; él viste de frac bajo un dominó negro abierto.)
NORA (En la puerta, resistiéndose.)
No, no, no; aquà no. Quiero volver. No quiero irme tan pronto.
HELMER
Pero querida Nora…
NORA
¡Ah, te lo pido por favor, Torvald; te lo suplico por lo que más quieras… sólo una hora más!
HELMER
Ni un minuto, cariño. Recuerda lo convenido. Asà que adentro; aquà vas a resfriarte.
(La conduce suavemente a la sala, a pesar de su resistencia.)
SEÑORA LINDE
Buenas noches.
NORA