Casa de Muñecas
Casa de Muñecas ¡Cristina!
HELMER
¿Cómo, señora Linde, aquí tan tarde?
SEÑORA LINDE
Sí, mil perdones; tenía tantas ganas de ver a Nora disfrazada.
NORA
¿Has estado esperándome aquí?
SEÑORA LINDE
Sí, por desgracia no llegué a tiempo; habíais ya salido; y me dije: no me voy sin verla.
HELMER (Quitándole el chal a NORA.)
Pues mírela cuanto guste. Creo que merece la pena. ¿No está preciosa, señora Linde?
SEÑORA LINDE
Así diría yo…
HELMER
¿No es una preciosidad? Es lo que decían todos en el baile. Pero es terriblemente terca, mi preciosa niña. No tiene remedio. Figúrese, casi me la he tenido que traer a la fuerza.
NORA
Oh, Torvald, te arrepentirás de no haberme dejado, media hora siquiera.
HELMER