Casa de Muñecas
Casa de Muñecas LOVBORG
Adiós, Hedda Gabler.
(Sale por la puerta del vestíbulo.)
(HEDDA escucha un momento junto a la puerta. Después se dirige al escritorio y toma el paquete con el manuscrito, examina un momento la cubierta, saca algunas de las páginas y las mira. Marcha después con el paquete y se sienta en el sillón junto a la estufa, con el paquete en el regazo. Poco después abre la puerta de la estufa y deshace el paquete.)
HEDDA (Arrojando hojas al fuego, dice para sí en un susurro.)
¡Mira cómo quemo a tu niño, Thea!… ¡Thea, con tu pelo ondulado! (Arroja algunas hojas más a la estufa.) Tu niño y de Eilert Lovborg. (Arroja el resto.) ¡Cómo quemo, cómo quemo al niño!