Casa de Muñecas
Casa de Muñecas Luego estoy a merced suya, señor juez. De ahora en adelante me tiene en sus manos.
BRACK (Susurrando más bajo.)
Queridísima Hedda… confíe en mí… no abusaré de la situación.
HEDDA
En su poder, de todas formas. Dependiendo de su voluntad y deseos. Esclava. ¡Esclava! (Se levanta con vehemencia.) ¡No… no puedo hacerme a la idea! ¡Jamás!
BRACK (Mirándola con cierta burla.)
Solemos resignarnos a lo inevitable.
HEDDA (Devolviéndole la mirada.)
Sí, quizá. (Se dirige al escritorio.)
HEDDA (Reprimiendo una sonrisa involuntaria e imitando el tono de TESMAN.)
¿Qué? ¿Lo consigues, Jorge? ¿Eh?
TESMAN
Dios sabe. Esto va a llevar meses de trabajo, en todo caso.
HEDDA (Como antes.)
¡Ya, figúrate! (Pasando ligeramente las manos por el pelo de la SEÑORA ELVSTED.) ¿No te parece raro, Thea? Ahora estás sentada aquí con Tesman… igual que te sentabas con Eilert Lovborg.
SEÑORA ELVSTED
Oh, si pudiera también inspirar a tu marido.
HEDDA