En el amor y en la guerra (La catedral del mar 3)
En el amor y en la guerra (La catedral del mar 3) Pero las voces que antes lo aclamaban ahora callan. Las alianzas se han disuelto. El nombre Estanyol ya no impone respeto, sino sospecha. Y el palacio que alguna vez fue sÃmbolo de poder, se convierte en una prisión de mármol y silencio.
Sofia lucha. Con cartas, súplicas, contactos. Pero cada intento tropieza con una muralla invisible. Nadie se atreve a desafiar a Gaspar. Y en medio de la desesperación, Marina desaparece.
—La han llevado al castillo de Sant’Elmo —susurra uno de los criados—. Dicen que la interrogarán… a su manera.
La caÃda de Arnau es total. Sus tierras embargadas, sus tropas dispersadas, sus vasallos huidos. Su voz, que antes mandaba ejércitos, ahora no puede salvar ni a su propia sangre.
Pero lo que Gaspar no sabe —o quizás subestima— es que Arnau, aunque herido, sigue siendo un hombre de guerra. En la sombra, empieza a tejer alianzas. No entre nobles, sino entre soldados olvidados, mujeres agraviadas, viejos enemigos del sistema.
—No necesito cortesanos —dice con voz grave a un antiguo capitán—. Necesito hombres que no tengan miedo de morir.
Y los encuentra.