El hombre mediocre
El hombre mediocre Facundo es el clamor de la cultura moderna contra el crepúsculo feudal. Crear una doctrina justa vale ganar una batalla para la verdad; más cuesta presentir un ritmo de civilización que acometer una conquista. Un libro es más que una intención: es un gesto. Todo ideal puede servirse con el verbo profético. La palabra de Sarmiento parece bajar de un SinaÃ. Proscrito en Chile, cl hombre extraordinario encuadra, por entonces, su espÃritu en el doble marco de la cordillera muda y del mar clamoroso.
Llegan hasta él gemidos de pueblos que hinchan de angustia su corazón: parece ensombrecer el ciclo taciturno de su frente, inquietada por un relampagueo de profecÃas. La pasión enciende las dantescas hornallas en que forja sus páginas y ellas retumban con sonoridad plutoniana en todos los ámbitos de su patria. Para medirse busca al más grande enemigo, Rosas, que era también genial en la barbarie de su medio y de su tiempo: por eso hay ritmos apocalÃpticos en los apóstrofes de Facundo, asombroso enquiridión que parece un reto de águila, lanzado por sobre las cumbres más conspicuas del planeta.