MarÃa
MarÃa No puedo prescindir del fastidio que me causa la polÃtica y de lo que me encocora todo eso de litis, a pesar de que mi padre se lamenta dÃa y noche de que no me ponga al frente de sus pleitos; tiene la manÃa de litigar, y las cuestiones más graves versan sobre veinte varas cuadradas de pantano o la variación de cauce de un zanjón que ha tenido el buen gusto de echar al lado del vecino una fajilla de nuestras tierras.
—Veamos —empezó leyendo el rótulo de los libros— Frayssinous, Cristo ante el Siglo, La Biblia… Aquà hay mucha cosa mÃstica. Don Quijote… Por supuesto: jamás he podido leer dos capÃtulos.
—¿No, eh?
—Blair —continuó—; Chateubriand … Mi prima Hortensia tiene furor por esto. Gramática Inglesa. ¡Qué lengua tan rebelde! no pude entrarle.
—Pero ya hablabas algo.
—El «how do you do» como el «comment ca vat’ il» del francés.
—Pero tienes una excelente pronunciación.
—Eso me decÃan por estimularme.
Y prosiguiendo el examen: