La isla bajo el mar
La isla bajo el mar Zarité nació en Saint-Domingue, donde la tierra se mezcla con la sangre y el sudor de aquellos que no son dueños ni de sus propios cuerpos. Desde que tiene memoria, su vida ha sido trabajo bajo el sol implacable de las Antillas, donde el azúcar, el oro dulce que alimenta el imperio francés, es una cadena invisible que ata a miles de almas a una existencia de sufrimiento. Saint-Domingue, una isla que una vez fue llamada Haití por sus primeros habitantes, ha sido transformada en un infierno por los colonos europeos, quienes trajeron esclavos de África para explotar la tierra hasta agotarla. Los esclavos, como Zarité, eran considerados poco más que animales de carga, herramientas de carne y hueso destinadas a trabajar sin descanso en las plantaciones.
