Paula
Paula Una madre escribe desesperadamente a su hija, que yace en coma. Entre los pasillos frÃos de un hospital en Madrid y los recuerdos que arden en su memoria, Isabel reconstruye su linaje: mujeres con dones sobrenaturales, exilios forzados, traiciones Ãntimas. Esta historia no es solo una carta, es un conjuro contra el olvido. ¿Puede la palabra escrita desafiar a la muerte y traer de vuelta lo perdido?
Madrid, diciembre de 1991. Paula yace en coma, y su madre, Isabel, escribe. No por costumbre, sino por urgencia. Está sentada al borde de una cama blanca, entre tubos y monitores, intentando retener con palabras lo que la enfermedad amenaza con borrar. —Escucha, Paula —susurra—, voy a contarte una historia, para que cuando despiertes no estés tan perdida.
Asà empieza el conjuro: una carta que se vuelve biografÃa, testamento, confesión. Isabel entrelaza presente y pasado, tejiendo el origen de su linaje, con la esperanza de que al narrarlo despierte algo en su hija, atrapada entre mundos.
