GOG
GOG Stare negó con la cabeza.
—No hay error. Gog está viniendo.
La palabra quedó suspendida en el aire como una sentencia. Gog. Un nombre extraño para un fragmento de muerte flotando en el espacio, una bala disparada desde las profundidades del cosmos.
—Tenemos que informar a la Agencia Espacial —dijo Yuri.
—SÃ… pero primero quiero confirmar los datos —Stare respiró hondo y comenzó a teclear con rapidez—. Si esto es lo que parece, alguien ya lo sabe.
Yuri frunció el ceño.
—¿A qué te refieres?
—Las agencias de defensa tienen telescopios mucho más potentes que este. Si lo vimos, ellos lo vieron primero.
El peso de esa posibilidad cayó sobre ambas.
—¿Y si ya lo saben? —preguntó Yuri en un susurro.
Stare no respondió. No necesitaba hacerlo. La historia estaba llena de verdades enterradas, de eventos silenciados hasta que fue demasiado tarde.
Minutos después, Stare accedió a la base de datos de la Agencia Espacial. Lo que encontró hizo que la sangre se le helara.
