GOG
GOG El asteroide ya estaba clasificado. Identificado. Documentado. Y marcado con una palabra que le provocó escalofrÃos: ULTRA SECRETO.
—Dios… —susurró Yuri.
Stare cerró los ojos un momento, sintiendo que el mundo bajo sus pies se volvÃa frágil, como cristal a punto de romperse.
Alguien sabÃa de Gog. Y lo estaban ocultando.
El silencio en la sala de control se volvió insoportable.
Stare miraba la pantalla sin pestañear, esperando que los números cambiaran, que los cálculos fueran erróneos, que una variable inesperada corrigiera el destino. Pero el universo no jugaba con esperanzas.
Gog venÃa.
—Tenemos que decirle a alguien —murmuró.
Pero a quién.
El sello ULTRA SECRETO en el archivo le helaba la sangre. La Agencia Espacial ya lo sabÃa. El gobierno ya lo sabÃa. Y si lo sabÃan… ¿por qué no habÃa planes de evacuación? ¿Por qué no habÃa conferencias de prensa, noticias, advertencias?
Yuri se apartó del monitor, frotándose la cara con las manos.
—No entiendo… —su voz temblaba—. ¿Por qué lo ocultan?
