Harry Potter y el legado maldito
Harry Potter y el legado maldito —No puedes matarlo antes de que me mate a mÃ, Delphi. No puedes cambiar lo inevitable —Harry pronuncia estas palabras con una determinación helada mientras la magia chisporrotea entre ellos. —El inevitable soy yo, Potter. No tú —susurra ella, desatada, su voz cargada de un desprecio profundo.
La confrontación se desata en una explosión de hechizos. Harry intenta lanzar un Expulso, pero Delphi es más rápida y desvÃa el rayo, lanzándolo contra él. Harry apenas logra rodar hacia un banco de madera para cubrirse.
—¿Crees que conoces mis debilidades? —se burla Delphi—. He estudiado cada uno de tus movimientos para ser digna de mi padre.
La intensidad de sus palabras revela su obsesión, su devoción por Voldemort. Delphi, sin embargo, subestima la fuerza de Harry y de quienes lo rodean. En ese instante, Albus y Scorpius aparecen en la iglesia, sorprendiendo a Delphi.
—¡Papá! —grita Albus, sosteniendo su propia varita—. Estamos aquÃ.
El grito distrae a Delphi, y Hermione y Draco aprovechan para lanzar un ataque combinado. Ráfagas de luz llenan el aire, y en un momento de desesperación, Delphi intenta lanzar un hechizo mortal contra Albus.