Harry Potter y la cámara secreta
Harry Potter y la cámara secreta Una noche, mientras investigaban con sigilo, los tres amigos encontraron un nombre entre las sombras del pasado: Tom Riddle. En el baño de Myrtle la Llorona, descubrieron un diario en blanco que parecÃa contener más que simples páginas vacÃas.
—No hay nada aquà —murmuró Ron, frustrado. Harry, sin embargo, sentÃa que el objeto tenÃa un propósito, como si esperara ser activado.
Con el paso de los dÃas, el misterio se intensificó. Otra vÃctima fue encontrada petrificada, y el temor en la escuela alcanzó un nuevo nivel. Harry, decidido a descubrir más sobre el diario, comenzó a escribir en sus páginas. Para su asombro, las palabras desaparecieron y una respuesta emergió: —Hola, Harry. Soy Tom Riddle.
A través del diario, Harry fue transportado a un recuerdo vÃvido de hace cincuenta años. Caminó como un fantasma por los pasillos de un Hogwarts más antiguo, donde presenció a un joven Tom Riddle enfrentarse a la verdad de la Cámara. La visión lo dejó sacudido: Tom habÃa acusado a Hagrid de liberar el monstruo que habitaba en ella.
Cuando la visión terminó, el mundo de Harry se tambaleó. ¿PodÃa Hagrid ser el culpable? Nada parecÃa encajar con la bondad del guardabosques.