Como un hombre piensa
Como un hombre piensa
Todo lo que un hombre logra y todo lo que deja de lograr es el resultado directo de sus propios pensamientos. En un universo justamente ordenado, donde la pérdida del equilibrio significaría la destrucción total, la responsabilidad individual debe ser absoluta. La debilidad y la fuerza, la pureza y la impureza de un hombre son suyas, y no de otro; son provocadas por él mismo, y no por otro; y sólo pueden ser alteradas por él mismo, nunca por otro. Su condición también es suya, y no de otro hombre. Su sufrimiento y su felicidad evolucionan desde dentro. Como piensa, así es; como sigue pensando, así permanece.
Un hombre fuerte no puede ayudar a un débil a menos que éste esté dispuesto a ser ayudado, e incluso entonces el hombre débil debe hacerse fuerte por sí mismo; debe, por su propio esfuerzo, desarrollar la fuerza que admira en otro. Nadie más que él mismo puede cambiar su condición.