Como un hombre piensa
Como un hombre piensa Ha sido habitual que los hombres piensen y digan: "Muchos hombres son esclavos porque uno es un opresor; odiemos al opresor". Ahora, sin embargo, hay entre unos pocos, cada vez más, una tendencia a invertir este juicio, y a decir: "Un hombre es un opresor porque muchos son esclavos; despreciemos a los esclavos." La verdad es que el opresor y el esclavo son cooperadores en la ignorancia, y, aunque parecen afligirse mutuamente, en realidad se afligen a sà mismos. Un Conocimiento perfecto percibe la acción de la ley en la debilidad del oprimido y en el poder mal aplicado del opresor; un Amor perfecto, viendo el sufrimiento que ambos estados conllevan, no condena a ninguno de los dos; una Compasión perfecta abraza tanto al opresor como al oprimido.
Quien ha vencido la debilidad y ha dejado de lado todo pensamiento egoÃsta, no pertenece ni al opresor ni al oprimido. Es libre.
Un hombre sólo puede levantarse, conquistar y lograr elevar sus pensamientos. Sólo puede permanecer débil, abyecto y miserable si se niega a elevar sus pensamientos.