Como un hombre piensa
Como un hombre piensa Antes de que un hombre pueda lograr algo, incluso en las cosas mundanas, debe elevar sus pensamientos por encima de la indulgencia animal esclavizante. No puede, para tener éxito, renunciar a toda la animalidad y el egoÃsmo, de ninguna manera; pero una parte de ella debe, al menos, ser sacrificada. Un hombre cuyo primer pensamiento es la indulgencia bestial no podrÃa pensar con claridad ni planificar metódicamente; no podrÃa encontrar y desarrollar sus recursos latentes, y fracasarÃa en cualquier empresa. Al no haber comenzado a controlar varonilmente sus pensamientos, no está en condiciones de controlar los asuntos y adoptar responsabilidades serias. No está capacitado para actuar de forma independiente y mantenerse solo. Pero sólo está limitado por los pensamientos que elige.
No puede haber progreso, ni logros sin sacrificio, y el éxito mundano de un hombre estará en la medida en que sacrifique sus confusos pensamientos animales, y fije su mente en el desarrollo de sus planes, y en el fortalecimiento de su resolución y autoconfianza. Y cuanto más eleve sus pensamientos, cuanto más varonil, recto y justo se vuelva, mayor será su éxito, más benditos y duraderos serán sus logros.