De la pobreza al éxito
De la pobreza al éxito Si tienes que empezar tus labores cotidianas a una hora temprana y, por lo tanto, no puedes entregarte a una meditación sistemática a primera hora de la mañana, trata de hacerlo por la noche. Si tampoco puedes, debido a la duración y laboriosidad de tu trabajo, no debes desesperarte, ya que puedes elevar tus pensamientos en sagrada meditación durante los intervalos de tus ocupaciones o durante los pocos minutos de ocio que ahora desaprovechas sin ningún propósito. Si tu trabajo es de los que con la práctica se automatiza, puedes meditar mientras lo realizas. Jacob Boehme, el eminente filósofo y santo cristiano, adquirió su vasto conocimiento de principios divinos mientras trabajaba largas jornadas como zapatero. En cada vida existe tiempo para pensar, y ni al hombre más ocupado y trabajador le han sido negadas la aspiración y la meditación.