De la pobreza al éxito
De la pobreza al éxito La meditación espiritual y la autodisciplina son inseparables; por ese motivo, empezarás a meditar sobre ti mismo para tratar de comprenderte ya que, recuerda, el principal objetivo que tendrás en mente será la total eliminación de todos tus errores para que puedas darte cuenta de la Verdad. Empezarás a cuestionar tus motivos, pensamientos y acciones, comparándolos con tu ideal y esforzándote por observarlos con una mirada tranquila e imparcial. De esta manera, poco a poco, ganarás más de ese equilibrio mental y espiritual, sin el cual los hombres no son más que indefensos palillos que están a la deriva en el océano de la vida. Si te inclinas hacia el odio o la ira, deberás meditar sobre la bondad y el perdón, para que llegues a comprender lo cruel e insensata que resulta tu conducta. Como consecuencia, empezarás a tener pensamientos de amor, de bondad y de generoso perdón. Y mientras reemplazas lo dañino con lo enaltecido, poco a poco llegará a tu corazón el conocimiento de la divina Ley del Amor, junto con la comprensión de su importancia en todas las complejidades de la conducta y de la vida misma. Y cuando apliques este conocimiento a cada uno de tus pensamientos, palabras y acciones, te irás convirtiendo en una persona más buena, más amorosa y más divina. Y asà sucederá con cada error, con cada deseo egoÃsta, con cada debilidad humana que podrá superarse con el poder de la meditación. Y mientras cada pecado, cada error sea expulsado, el alma del peregrino se verá iluminada con más plenitud y claridad por la Luz de la Verdad.