De la pobreza al éxito
De la pobreza al éxito La estrella del nacimiento de Visnú, de Krishna, de Buda y de Jesús habló a los sabios que miraban al cielo, esperando contemplar su resplandor en las sombras de la oscuridad, en la penumbra sin estrellas de la medianoche. Esplendoroso heraldo de la llegada del reino de los justos; narrador de la mística historia del humilde nacimiento del Divino Enviado en el establo de las pasiones, en el pesebre de la mente-alma; trovador silencioso del secreto de la profunda y santa compasión por el corazón sepultado en el dolor, por el alma cansada de esperar. Estrella de infinito resplandor, una vez más engalanas las tinieblas; una vez más saludas a los sabios que vigilan en la oscuridad de las doctrinas, cansados de la interminable batalla con los afilados aceros del error; cansados de los ídolos inútiles y exánimes, de los extintos paradigmas de las religiones, que han desfilado mientras esperaban tu resplandor. Al fin has terminado con su desesperación; has iluminado su camino, has traído de nuevo las antiguas verdades a los corazones de todos los que te buscan. A las almas de todos los que te aman les hablas de la alegría, del regocijo y de la paz que surge del dolor. Benditos sean los que pueden contemplarte, cansados peregrinos de la noche. Benditos aquellos que sienten el palpitar, que en su pecho advierten el latido de un profundo amor que agita en su interior el gran poder de tu resplandor. Aprendamos realmente tu lección; aprendámosla con humildad y atención; aprendámosla con sabiduría, con mansedumbre y regocijo, antigua estrella del divino Visnú, luz de Krishna, de Buda y de Jesús.