De la pobreza al éxito
De la pobreza al éxito Los dos amos: el ego y la verdad
En el campo de batalla del alma humana, dos amos siempre luchan por la supremacía, por el reino y el dominio del corazón: el ego, también conocido como el «Príncipe de este mundo» y la Verdad, también llamada el Padre Dios. El ego es ese agitador cuyas armas son la pasión, la soberbia, la avaricia, la vanidad y la obstinación, que son implementos de la oscuridad. La Verdad es pacificadora, sumisa y humilde; sus armas son la bondad, la paciencia, la pureza, el sacrificio, la humildad y el amor, que son instrumentos de la Luz.
En cada alma transcurre la batalla y como no se puede reclutar a un soldado en dos ejércitos contrarios al mismo tiempo, cada corazón tiene que incorporarse a las filas del ego o a las filas de la Verdad. No existe término medio. «Existe el ego y existe la Verdad; donde está el ego, no reside la Verdad, y donde se encuentra la Verdad, el ego no puede entrar». Así habló Buda, el maestro de la Verdad. Y Jesús, el Cristo manifestado, declaró: «Ningún siervo puede servir a dos amos, porque, o bien aborrecerá a uno y amará al otro, o bien se dedicará al primero y no hará caso del segundo. No podéis servir a Dios y al dinero».