De la pobreza al éxito
De la pobreza al éxito La Verdad es la única realidad en el universo, la armonía interior, la justicia perfecta, el Amor eterno. No depende de hombre alguno, pero todos los hombres dependen de ella. La belleza de la Verdad no puede percibirse mientras miremos a través de los ojos del ego. Si eres vanidoso, matizarás todo con tus propias petulancias. Si eres lujurioso, tu corazón y tu mente también estarán nublados por las llamas y el humo de la pasión; todo se verá distorsionado a través de estas debilidades. Si eres orgulloso y te aferras a tus opiniones, no podrás apreciar en todo el universo más que la magnitud y la importancia de tus propios puntos de vista.
Existe una cualidad que establece la diferencia entre el hombre de la Verdad y el hombre del ego, y esa cualidad es la humildad. Sin duda alguna, la verdadera humildad no consiste únicamente en despojarse de la vanidad, la terquedad y el egocentrismo, sino en restar valor a nuestras opiniones.