De la pobreza al éxito
De la pobreza al éxito Como el mal es el resultado directo de la ignorancia, cuando se aprenden y se asimilan bien las lecciones del mal, la ignorancia desaparece y la sabiduría toma su lugar. Pero, al igual que un niño desobediente se niega a aprender sus lecciones en la escuela, también es posible negarse a aprender las lecciones de la experiencia, para permanecer así en una oscuridad continua y sufrir siempre castigos recurrentes bajo la apariencia de enfermedades, decepciones y sufrimiento.
Por lo tanto, la persona que desea sacudirse el mal que le rodea debe estar preparada y dispuesta a aprender, y ha de someterse a un proceso de disciplina, sin el cual no puede alcanzarse ni una sola semilla de sabiduría, paz o felicidad permanentes.
Una persona puede encerrarse en un cuarto oscuro y negar la existencia de la luz, pero la luz se encuentra en todas partes y la oscuridad sólo existe en su pequeña habitación.
Puedes negar la entrada a la luz de la Verdad o puedes empezar a derribar los muros del prejuicio, del egoísmo y de las equivocaciones que has cimentado a tu alrededor, para dejar que llegue a tu vida la gloriosa y omnipresente Luz.