De la pobreza al éxito
De la pobreza al éxito Debes tratar de comprender, a través de un serio examen de conciencia, y no adoptando una simple teoría, que el mal es sólo una etapa pasajera, una sombra que nosotros mismos creamos. Tienes que entender que todos tus sufrimientos, dolores e infortunios te han sucedido por medio del proceso de una ley directa y absolutamente perfecta. No puedes olvidar que los debes vivir porque los mereces y los necesitas; y que, soportándolos primero y comprendiéndolos después, te harás más fuerte, más sabio y más noble.
Cuando realmente hayas comprendido este concepto en toda su dimensión, estarás preparado para moldear tus propias circunstancias, podrás transmutar todo el mal en bien y tejer con mano maestra los hilos de tu destino.
¡Cuánto queda de la noche, señor Centinela! ¿Qué es lo que alcanza a distinguir su mirada? ¿El brillo tenue del alba en la cima de la montaña? ¿El heraldo de oro de la luz de los destellos que se levanta sobre lo alto de las colinas?
¿Ha llegado la luz para ahuyentar la penumbra y, con ella, todos los demonios de la noche? Sobre sus ojos, señor Centinela, ¿ya caen sus penetrantes rayos de luz? ¿Puede escuchar el sonido del juicio final del error?