De la pobreza al éxito
De la pobreza al éxito Crecer en poder y en fortaleza significa intensificar el autocontrol, la paciencia y la ecuanimidad; y sólo podrás acrecentarlos si te centras a conciencia en un principio. Cuando éramos muy pequeños, aprendimos a caminar sin ayuda después de muchos intentos y de numerosas caídas; de la misma manera, debemos entrar en el camino del poder tratando de sostenernos solos. Despréndete de la tiranía de la costumbre, de la tradición, del convencionalismo y de las opiniones de los demás, hasta que logres caminar solo y erguido entre los hombres. Confía en tu propio juicio, sé fiel a tu conciencia, sigue la Luz que se encuentra en tu interior; todas las luces externas son fuegos fatuos. Habrá quienes te digan que eres tonto, que tu juicio es incorrecto, que tu conciencia está equivocada y que la Luz que se encuentra en tu interior es oscuridad, pero no les prestes atención. Si lo que dicen es verdad, como buscador de sabiduría que eres, cuanto más pronto lo descubras, mejor, y únicamente puedes descubrirlo si pones a prueba tus poderes. Por lo tanto, prosigue con valentía tu recorrido. Tu conciencia es tuya, y seguirla te hace un hombre; seguir la conciencia de otro te convierte en un esclavo. Tendrás muchas caídas, sufrirás muchas heridas, tendrás que soportar muchos golpes durante un tiempo, pero mantente en la fe, con la firme creencia de que más adelante te espera una victoria segura e innegable. Busca un principio que sea tan sólido como una roca y, cuando lo hayas encontrado, aférrate a él. Planta tus pies en este principio y mantente en él con seguridad hasta que, por fin, llegue el día en que nadie pueda moverlo y logres desafiar la furia de las olas y las tormentas del egoísmo.