De la pobreza al éxito
De la pobreza al éxito Lo que es transitorio en el universo nunca podrá volverse permanente; lo permanente nunca podrá desaparecer; lo que es mortal nunca podrá ser inmortal; lo inmortal nunca podrá morir; lo temporal no podrá ser eterno ni lo eterno, temporal. La apariencia no podrá hacerse realidad, ni la realidad podrá perderse en la apariencia; el error nunca podrá ser Verdad, ni la Verdad podrá convertirse en error. El hombre no puede inmortalizar la carne pero, al vencerla, al renunciar a todos sus instintos, puede entrar en el territorio de la inmortalidad. «Sólo Dios es inmortal», y el hombre únicamente puede entrar en la inmortalidad si comprende el estado de conciencia de Dios.
Toda la naturaleza, en su multitud de formas de vida, es cambiante, temporal e imperdurable. Sólo el Principio de revelación de la naturaleza perdura. La naturaleza es inmensa y está marcada por la separación. El Principio de revelación es Uno y está marcado por la unidad. Al vencer a los sentidos y al egoÃsmo interior, lo cual significa vencer a la naturaleza, el hombre emerge de la crisálida de lo personal e ilusorio y remonta el vuelo hacia la gloriosa luz de lo impersonal, el territorio de la Verdad, de donde provienen todas las formas perecederas.