De la pobreza al éxito
De la pobreza al éxito Cómo escapar de las circunstancias indeseables
Una vez hayamos visto y comprendido que el mal es una sombra proyectada por nuestros propios obstáculos que impide el paso a la Bondad Eterna y que el mundo es un espejo donde nos vemos reflejados, nos elevaremos con pasos firmes y cómodos hacia el nivel de percepción donde se observa y se comprende la Visión de la Ley.
Con esta comprensión nos llega el conocimiento de que todas las cosas están incluidas en una incesante reacción de causa y efecto, y que nada puede estar exento de la ley.
La ley impera desde el pensamiento, la palabra o el acto más trivial del hombre hasta las agrupaciones de los cuerpos celestes. Ni siquiera por un momento puede existir una situación arbitraria, ya que dicha condición sería una negación y una aniquilación de la ley. De tal manera que todos los acontecimientos de la vida están enlazados en una secuencia ordenada y armoniosa, y tanto el secreto como la causa de cualquier acontecimiento se encuentran dentro de uno mismo. La ley de «el hombre cosechará aquello que siembra» está inscrita con letras luminosas sobre la puerta de la Eternidad, y nadie puede negarla, nadie puede engañarla, nadie puede escapar a ella.