De la pobreza al éxito
De la pobreza al éxito La lección del mal
Las sombras que eclipsan nuestra vida son el dolor, la angustia y el sufrimiento. No existe en el mundo ni un solo corazón que no haya sentido el aguijón del dolor, ni una sola mente que no haya sido arrojada a las oscuras aguas de las preocupaciones, ni unos ojos que no hayan derramado las lágrimas ardientes de una angustia indescriptible.
No existe ni un solo hogar en el que no hayan entrado la enfermedad y la muerte, esos grandes destructores que separan corazones y que despliegan la pálida mortaja del dolor. Tarde o temprano, todos caemos en las poderosas y, al parecer, indestructibles redes del mal, y así es como el dolor, el desamparo y el infortunio acechan a la humanidad.
Con el fin de escapar de esta intensa tristeza, o de mitigarla de alguna manera, tanto hombres como mujeres tratan de esquivarla por medio de innumerables artimañas, con la esperanza de encontrar un estado de felicidad que no se desvanezca.