De la pobreza al éxito
De la pobreza al éxito En el momento en que percibas que tu mente vuelve otra vez al plano inferior de las preocupaciones, hazla regresar al plano de paz y fortaleza.
Y cuando llegue el dÃa en que hayas logrado entrar en este estado mental, podrás concentrar toda tu mente en la solución de tu problema. Y lo que, en tus momentos de ansiedad, te parecÃa tan complicado e irremediable, te resultará más claro y sencillo. Podrás darte cuenta, con la claridad de visión y el perfecto juicio que sólo pertenecen a las mentes tranquilas y serenas, de cuál es la ruta que hay que seguir para obtener los resultados que deseas.
Puede ser que tengas que intentarlo dÃa tras dÃa, antes de que consigas calmar tu mente por completo, pero, si perseveras, ten la seguridad de que lo lograrás. No olvides que debes tomar la ruta que se te presenta en ese momento de tranquilidad.
Sin duda, cuando vuelvas a involucrarte en los asuntos cotidianos, las preocupaciones volverán a asaltarte y a dominarte, y podrás pensar que tomar esa ruta fue una decisión absurda y equivocada, pero no tienes que prestar atención a esos pensamientos.
Debes dejarte guiar exclusivamente por la visión de la serenidad y no por las sombras de la ansiedad. Piensa que, en esos momentos de serenidad, puede llegarte la iluminación y el juicio correcto.