De la pobreza al éxito
De la pobreza al éxito No hay nada que una fe inquebrantable y una firme determinación no puedan lograr. Las fuerzas del pensamiento van creciendo a través del ejercicio cotidiano de la fe silenciosa y, por medio del fortalecimiento diario de un propósito silencioso, esas fuerzas se dirigen hacia la realización.
Cualquiera que sea tu posición en la vida, antes de que puedas lograr cualquier tipo de éxito, beneficio o poder, debes aprender a cultivar la calma y la serenidad para enfocar tus fuerzas del pensamiento. A lo mejor eres un hombre de negocios que se tiene que enfrentar a graves dificultades o a un posible desastre. El temor y la ansiedad van en aumento y no sabes qué hacer para encontrar una solución a tus problemas.
Persistir en semejante estado mental sería fatal porque, cuando surge la ansiedad, desaparece el buen juicio. Lo que debes hacer en este momento de tu vida es aprovechar una o dos horas de tranquilidad por la mañana o por la noche para marcharte a un lugar solitario, o encerrarte en alguna habitación de tu hogar donde nadie ni nada te moleste. Cuando estés sentado en una posición cómoda, trata de apartar por completo de tu mente aquello que provoca tu ansiedad. Deja que las bendiciones y los pensamientos agradables y tranquilizadores lleguen a tu vida. Poco a poco, sentirás una gran fuerza y una gran serenidad que se irán apoderando de tu mente; y así tu ansiedad desaparecerá por completo.