De la pobreza al éxito
De la pobreza al éxito La práctica inteligente del autocontrol te conduce al conocimiento de tus fuerzas de pensamiento y, más tarde, a obtener ese poder mediante el cual podrás emplearlas y dirigirlas de una manera correcta.
En la medida en que domines tu ego, en que controles tus fuerzas mentales, en lugar de ser controlado por ellas, podrás dominar las situaciones y las circunstancias externas.
Muéstrame a una persona que destruya todo lo que toque, que no pueda mantener el éxito, incluso cuando lo recibe en bandeja, y te mostraré a alguien que vive dominado por esas condiciones mentales que representan la negación del poder.
Revolcarse continuamente en el lodazal de la duda, dejarse atraer con frecuencia por las arenas movedizas del miedo o permitir que los vientos de la ansiedad te sacudan sin cesar, equivale a ser un esclavo y a vivir la vida de un esclavo, aunque el éxito y el prestigio llamen a tu puerta esperando que los dejes entrar.
Alguien asÃ, sin fe y sin autocontrol, es incapaz de manejar sus asuntos de manera correcta y se convierte en un esclavo de las circunstancias. En realidad, es un esclavo de sà mismo. Esta clase de personas aprenden a través del dolor y, a la larga, pasan de la debilidad a la fortaleza debido a la presión de las amargas experiencias. La fe y el sentido de propósito constituyen la fuerza motriz de la vida.