De la pobreza al éxito
De la pobreza al éxito El ser humano necesita liberarse de las condiciones que lo convierten en un esclavo desvalido y obediente. Mientras esto no se haga, nadie podrá jactarse de su salvación.
Si tenemos miedo o nos preocupamos de nuestra situación, estamos cometiendo el mismo pecado que si maldecimos. ¿Cómo podemos tener miedo o preocupaciones si creemos de manera intrÃnseca en la Eterna Justicia, en la Omnipotente Bondad y en el Amor sin lÃmites? El temor, la preocupación y la duda son sinónimos de negación y falta de fe.
Todas las debilidades y los fracasos se derivan de estos estados mentales, porque representan la anulación y la desintegración de las fuerzas del pensamiento positivo que, de otra forma, se dirigirÃan con fuerza hacia su objetivo y provocarÃan resultados benéficos.
Superar estas condiciones negativas nos conduce a una vida de poder, nos lleva a dejar de ser esclavos y a convertirnos en nuestros propios amos. Sólo existe un medio a través del cual podemos superar todas esas condiciones: un constante y persistente desarrollo del conocimiento interior.
No basta con negar mentalmente el mal, ya que éste debe entenderse y superarse a través de la práctica diaria. Tampoco resulta adecuado afirmar el bien en el pensamiento, ya que debemos practicarlo y comprenderlo a través del esfuerzo cotidiano.