De la pobreza al éxito
De la pobreza al éxito Cualquier autor, inventor o arquitecto crea primero su trabajo en el pensamiento y, cuando ya lo tiene perfeccionado a nivel mental en todos sus aspectos, como un conjunto integral y armónico, comienza a materializarlo, llevándolo al plano material o de los sentidos.
Cuando las fuerzas del pensamiento se dirigen en armonía con la Ley Suprema, son constructivas y protectoras, pero si se corrompen, se vuelven desintegradoras y autodestructivas.
Cuando todos tus pensamientos se ajustan a una perfecta e inquebrantable fe en la omnipotencia y en la supremacía del Bien, estás cooperando con ese Bien para poder descubrir en tu interior tanto la solución como la destrucción de todo lo malo. Creed y viviréis. Aquí está el verdadero significado de la salvación —y tanto la salvación como la negación del mal se hallan al entrar y advertir la luz viviente del Bien Eterno—.
Donde haya miedo, preocupación, ansiedad, dudas, problemas, disgustos o decepciones, siempre habrá ignorancia y falta de fe. Todas estas condiciones de la mente son resultado directo del egoísmo y están basadas en una creencia inherente al poder y la supremacía del mal. Por lo tanto, constituyen un ateísmo práctico; y vivir y permanecer sujetos a esas condiciones negativas y destructoras del alma es el único y verdadero ateísmo.