De la pobreza al éxito
De la pobreza al éxito El secreto de la salud, el éxito y el poder
Todos recordamos cuando de pequeños nos contaban cuentos de hadas que escuchábamos con gran deleite. Y aun al escuchar varias veces el mismo cuento, seguíamos disfrutándolo. Con qué anhelo nos manteníamos al tanto del incierto destino de sus protagonistas que, en los momentos más cruciales de sus vidas, siempre salían victoriosos de las malévolas maquinaciones de la bruja, del gigante cruel o del rey malvado.
Y nuestros pequeños corazones nunca temían por el destino del héroe o de la heroína, ni ponían en duda que, al final, triunfarían a pesar de todos sus enemigos, porque sabíamos que las hadas eran infalibles y que nunca abandonarían a aquellos que se habían consagrado a la bondad y a la verdad.
Sentíamos una indescriptible alegría al escuchar que la Reina de las hadas llegaba en el momento crítico con toda su magia. Ella dispersaba toda oscuridad y solucionaba todos los problemas al conceder los deseos e ilusiones de los protagonistas para que así «fueran felices para siempre».
Con el transcurso de los años, nos fuimos relacionando cada vez más con las llamadas «realidades» de la vida. Nuestro asombroso mundo de hadas se desvaneció y sus maravillosos habitantes fueron relegados, como algo imaginario e irreal, a los archivos de la memoria.