De la pobreza al éxito
De la pobreza al éxito Y ahora pensamos que somos inteligentes y maduros por haber abandonado para siempre la tierra de esos sueños infantiles. Pero si volviéramos a experimentar de nuevo esa época de nuestra infancia y aquel maravilloso mundo de sabiduría, regresaríamos a los sueños que una vez nos inspiraron y descubriríamos que son, después de todo, realidades.
Las hadas, tan pequeñas y casi siempre invisibles, poseedoras de un irresistible y mágico poder, nos conceden con derrochadora abundancia el bien, la salud, la riqueza y la felicidad, junto con todos los dones de la naturaleza. Vuelven a hacerse realidad y se inmortalizan en el reino del alma de aquel que, al crecer en sabiduría, ha tomado conocimiento del poder del pensamiento y de las leyes que gobiernan el mundo interior del ser.
Para este tipo de personas, las hadas viven de nuevo como mensajeras del pensamiento y como seres con poder de pensamiento que trabajan en armonía con la Bondad. Y aquellos que, día a día, se esfuerzan por armonizar sus emociones con el corazón del Bien Supremo, pueden hacer realidad el sueño de la salud, riqueza y felicidad verdaderas.